Trucos para preparar una exposición oral

Preparación del temario o de un proyecto, nervios a flor de piel, posibles preguntas que nos puedan hacer… ¡Anota estos consejos para una buena presentación oral!

 Una buena organización es la clave para que el resultado final sea de excelente. Es importante que avances en el contenido y te dejes tiempo suficiente para practicar la exposición oral.

Investiga y conoce el tema. Cuanto más conozcas el temario, más segur@ estarás y menos nervios tendrás a la hora de hacer la presentación.

 Lee sobre el tema, resume y destaca las ideas principales. Desarrolla tu presentación alrededor de palabras o conceptos clave.

Utiliza material de apoyo para reforzar o ayudarte en la exposición. Recuerda, una imagen vale más que mil palabras. Material audiovisual, elementos físicos (atrezzo), prototipos… todo lo que pueda ayudarte a hacer la presentación amena y clara, te garantizará la atención de la audiencia y tu éxito.

 Conoce a tu público y considérate uno de ellos: explícalo con conceptos fáciles y entretenidos y con el tono adecuado a los que te escuchan. Poner ejemplos, hacer alguna pregunta o buscar interacción, o incluso lanzar alguna broma, hará que el ambiente sea distendido y captarás la atención.

 Ensaya en voz alta delante del espejo o delante de algún familiar o amigo. También puedes grabarte a ti mism@ y revisar los errores que realizas y corregirlos.

 Dormir bien, comer equilibradamente y realizar deporte te ayudarán a gestionar el estrés y calmar los nervios previos a la presentación.

 Antes de la exposición llénate de pensamientos positivos y haz 3 respiraciones profundas para relajarte.

Y acuérdate que debes mirar a todo el público durante la presentación, aunque puedes fijarte en la/s personas que percibas más receptivas como punto de seguridad, que te permita mantenerte relajad@ si en algún momento notas que los nervios te traicionan.